Martes, 23 de Enero de 2018
   
Texto
Agregar sitio a FavoritosAgregar página a FavoritosHacer página de inicioCompartir esta páginaEnviar Email con esta páginaImprimir esta páginaGuardar página como PDF

Búsqueda en Arrabal o Google

Youtube 32x32FaceBook-32x32twitter-32x32Tuenti2bloggerSur


España destruye 787.240 empleos pero el Gobierno ve síntomas de recuperación

(0 votos, media 0 de 5)

La Seguridad Social ha visto desaparecer otros 787.240 cotizantes de su registro en 2012. Esto equivale a un ritmo de destrucción de empleo del 4,57%, el peor de toda la crisis; incluso superior a 2008 cuando la caída de la ocupación medida en cifras de la Seguridad Social fue del 4,34%. En total, el ejercicio termina con 16,4 millones de cotizantes a niveles de 2003.

No obstante, los responsables del Ministerio de Empleo insisten en introducir un matiz que mitiga en parte este dato demoledor. Se trata de el "efecto cuidador", que consiste en la depuración de 148.672 cuidadores no profesionales de personas dependientes, que estaban incluidos como afiliados a la Seguridad Social, porque el Estado cotizaba por ellos, pero que debido al decreto de recortes de julio pasado, han salido de las estadísticas del sistema porque ya no se pagan cuotas por ellos.

Este colectivo, que a primera vista aparece como empleo destruido en 2012 podría contabilizarse como una especie de depuración estadística, y no como cotizantes reales desaparecidos.

Si no se contabilizan los cuidadores, la destrucción de empleo en 2012 habría sido casi un punto inferior. En concreto habrían desaparecido 638.568 afiliados cotizantes, lo que rebaja el ritmo de destrucción de empleo al 3,7%, relegando 2012 al tercer peor año de la crisis para el empleo, superado por 2008 y 2009, cuando la caída de la afiliación fue de 4,34% y 3,93%, respectivamente.

Los datos del paro registrado en las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo en todo 2012 también sitúan a este año como el tercero peor de la crisis. Si bien en este caso, el aumento del 9,6% del desempleo registrado el pasado año queda bastante más lejos de los desorbitados incrementos de 2008 y 2009, cuando el paro registrado subió la friolera del 47% y 25,4%, respectivamente.

Según estos datos queda claro que el recrudecimiento de la crisis desde finales de 2011 -que se ha materializado en la vuelta a la recesión de la economía española- se ha llevado por delante casi 800.000 empleos más. "Y esto habría sido mucho peor si no se hubiera hecho la reforma laboral que hizo el Gobierno en febrero", aseguró ayer la secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo. Aunque su homólogo de Seguridad Social, Tomás Burgos, reconoció que esa afirmación "es una hipótesis difícil de probar".

Pero a pesar de estas cifras demoledoras, los responsables de Empleo empiezan a ver en los últimos meses ciertos signos esperanzadores. Para empezar, el dato de paro registrado del mes de diciembre, conocido también ayer, refleja un descenso de 59.094 desempleados, el mejor dato en este mes en toda la serie histórica. Esta caída del paro está refrendada por el dato desestacionalizado -que corrige los efectos de calendario y refleja mejor la tendencia de lo que está ocurriendo- que indica también la existencia de 41.023 desempleados menos que el mes anterior.

Sin embargo, la entidad de esta buena noticia se ve ensombrecida por el dato de la afiliación a la Seguridad Social en diciembre. Lejos de recoger un aumento de cotizantes, como podía esperarse de la fuerte caída del desempleo, el sistema perdió el mes pasado 88.367 afiliados. Aunque, nuevamente, 63.440 de ellos eran cuidadores de personas dependientes que han sido depurados de la estadística. Esto sitúa la destrucción pura de empleo en 24.927 en diciembre.

¿Entonces cómo se entiende que se destruya empleo en Seguridad Social al tiempo que desciende el paro? Es sencillo, porque las personas salen de las listas del paro por más motivos que por haber encontrado un empleo, como por ejemplo, por desánimo en la búsqueda o por no renovar la demanda o por fraude detectado. Y, al tiempo, no todos los cotizantes que abandonan la Seguridad Social y que dejan de tener un puesto de trabajo se van automáticamente a la lista del desempleo. Algunos de ellos se jubilan (en diciembre esto explica la mitad de la caída de afiliación) y otros pueden pasar a la economía sumergida o simplemente no se apuntan al desempleo hasta pasadas las vacaciones navideñas.

En cualquier caso, en el Ministerio de Empleo disponen de distintos indicadores -además del buen dato de paro registrado de diciembre- que les llevan a intuir mejoras del mercado laboral en los próximos meses.

Para empezar Hidalgo resaltaba ayer que la desaceleración de la tasa de crecimiento del desempleo que ha bajado del 12,5% en mayo al 9,6% en diciembre, refleja "una posible tendencia a un cambio de ciclo".

Igualmente, en la secretaría de Estado de Seguridad Social valoran dos datos esperanzadores. En primer lugar, sus técnicos disponen de un indicador adelantado de afiliación que refleja una mejora del empleo ya en los primeros meses de 2013.

Además, el dato desestacionalizado de la afiliación en construcción indica que el sector casi deja de destruir empleo; y la industria recorta su ajuste a la mitad respecto a meses anteriores. Esto es especialmente significativo en diciembre cuando históricamente se han dado de baja más cotizantes que en el resto del año, en ambos sectores, para no abonar cotizaciones en vacaciones.



Comentarios (0)
Solamente los usuarios registrados pueden dejar comentarios

Formulario de acceso

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y su experiencia al usarlo. Ya se han establecido las cookies utilizadas para el funcionamiento esencial del sitio. Para obtener más información sobre las cookies que utilizamos y cómo eliminarlas , consulte nuestra política de cookies.

Acepto las "cookies" de este sitio.

EU Cookie Directive Module Information